"se acabó el momento de los retrasos y de rechazar lo evidente".
Fueron las palabras del virtual Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, quien ejercerá el cargo a partir del próximo 20 de enero, a la prensa, tras su reunión del martes 09 de diciembre en Chicago, con su vicepresidente electo, Joe Biden y con el ex vicepresidente, casi presidente y premio Nóbel de la Paz, Al Gore, conocido por su incansable labor a favor del medio ambiente y por su protagonismo en el documental ganador del Oscar, An Inconvenient Truth. Reunión en la que, según declararon, el objetivo fue oír y aprender de Gore y su trabajo, dejando atrás la administración de Bush que ponía en duda, para sorpresa de todo ser pensante, la existencia del cambio climático o que fuese causado por actividades del hombre.
"Los tres creemos lo que los científicos llevan contándonos años, que se trata de una cuestión urgente y de seguridad nacional, y que debe tratarse de manera seria. Eso es lo que pretendo que haga mi Gobierno (...) Quiero poner en marcha medidas drásticas y atrevidas que hagan el futuro mejor para nuestros hijos".
Cecilia Valenzuela anunció la salida del aire de La Ventana Indiscreta el lunes 01 de diciembre; Según la conductora, este retiro, entre palabras subidas de tono acerca de su competencia, Rosa María Palacios, se debía a la necesidad de formular nuevos proyectos para Agencia Perú, productora del espacio, y de una autocrítica al programa, en un desgaste ya evidenciado desde la última temporada.
Sin embargo, en un desliz, el programa, al parecer, sin mucha evidencia, publicó un reportaje en la que Melissa Patiño, de 20 años, detenida y presa por el supuesto delito de terrorismo hace más de 2 meses, parecía en verdad haber tenido vínculos con el MRTA según un seguimiento que la policía habría hecho al ex emerretista Roque Gonzales; cosa que ante los vacíos y errores, entre los que ni siquiera atinaron a enterarse quién es el enamorado de Melissa, Marco Sifuentes, ex Ventana Indiscreta, junto a Juan Carlos Goicochea, para Utero Tv, desmintieron los cimientos de tal metida de pata: Al parecer el real motivo de la despedida, que dejó sin mucha confiabilidad al programa de 4 años de existencia.
Las calles de Lima parecían haber sido víctimas de un bombardeo genocida con la promesa de tener un ornamento digno para la presencia de los dignatarios de mayor poder económico en el globo, por motivo de la Cooperación Económica Asia Pacífico, APEC, en la Ciudad de los Reyes; sí, ese evento que congresistas entrevistados por las cámaras de Beto Ortiz no supieron su significado a vísperas de su inauguración; sin embargo, hoy, cuando aquellos líderes han regresado a su tierra, Lima, a regresado a la normalidad, sigue igual de desesperante y caótica con calles a medio terminar, como hace un año, salvo las calles por donde se movilizaron los mandatarios y la prensa extranjera que no pudo quejarse, a pesar del sombrío clima, ante el calor de la gente que los acogió y de la, sin tropiezos, organización.
"Quedé sorprendida; debo confesarles, no es por nada, pero vengo de una gira de varios países y el último destino era Perú; pensé que iba a ser aburrido y no iba a hablar nada nuevo -en mi país se conoce poco de aquí-, pero me equivoqué (...) ¡Su comida es tan fabulosa, riquísima, espectacular!",
Rosiana Sillahi, editora en jefe de SCTV canal de televisión de Indonesia.
"Potencial, eso es lo que se ve en el Perú, un gran potencial (...) me sorprende de que una bella y hermosa ciudad como Lima esté en medio del desierto costeño. (...) Es imposible decirlo en pocas palabras, pero digamos que el potencial de su economía y la amabilidad de su gente son aspectos que te marcan (...) es un buen escenario para hallar soluciones",
Timothy Lester periodista australiano.
"Es muy bonito, conocemos el rico pasado histórico que tienen, es más que interesante y ahora ha captado mi atención en auge que hay ahora, se puede sentir"
Abdel Munem Salem, periodista del área árabe de un medio ruso
Estas palabras, de periodistas extranjeros que publicara el Comercio, deja constancia las buenas impresiones que dejara la Cumbre, sus organizadores, la ciudad y su gente a cada uno de los periodistas que llegaron para informar de los avances de la misma, mientras, unas 200 a 300 personas, se juntaron en las calles de Lima el día central en una segunda protesta con la exclusividad de ser por la presencia del presidente de Estados Unidos de América, George Bush convocada por varias organizaciones políticas, sindicales y sociales y vigilada por un importante contingente policial que evitó una mayor cercanía al de los aviones de las gemelas; en dicha manifestación, con carteles con pintorescos mensajes como Bush no cagues al mundo, entre los universitarios que alzaban su voz de protesta, un grupo de personas encapuchadas y disfrazadas, simulaban ser reclusos de la prisión de Guantánamo, Cuba, en donde se especula Estados Unidos tortura y viola los derechos humanos con la excusa de terrorismo.
"No puede ser que no nos den a conocer los planes que salgan de la reunión, no puede ser que tomen decisiones no democráticas sólo con la presencia del empresariado y no del pueblo"
Por otro lado, Alvaro Uribe, presidente de Colombia y amigo de Bush, invitado de la APEC, arrancó compromisos de apoyo para poder integrarse en el 2010, en un largo discurso.
Ayer, en poncho de lana color castaño los mandatarios se tomaron la foto familiar, muy alegres y satisfechos después de firmar La Declaración de Lima, confiados en que las decisiones tomadas, servirán para sobrevivir a la actual crisis y a acuerdos bilaterales que favorezcan a sus miembros; y Lima, hoy, ya con la normalidad cotidiana, y recordando las sonrisas de los burgomaestres que de alguna manera significa la promesa de un mejor futuro para el Perú, aun sigue en ruinas.
El senador republicano John McCainadmitió ayer su derrota públicamente ante el primer presidente negro en los Estados Unidos de Norte América. Después de una dura contienda se vio aplastado por el candidato demócrata, promesa de un cambio sustancial en la necropolítica republicana que presagiaba el continuismo de Bush, tras ganar en estados como Ohio, Iowa, Florida y Virginia, que se sabía definirían estos comicios.
"El pueblo estadounidense ha hablado y lo ha hecho con claridad (...) Tuve el honor de llamar a Obama para felicitarlo por haber sido elegido presidente de un país al que ambos amamos. Su éxito se merece el respeto por su habilidad y perseverancia (...) A pesar de nuestras diferencias, nosotros somos compatriotas estadounidenses y, por favor, créanme cuando les digo que no hay relación que signifique más para mi que esa".
John McCain
En otro sector de la ciudad, en el Grant Park, una multitud, con rostros de esperanza en una noche inusualmente cálida, después de unas elecciones con una asistencia sin precedentes a las urnas con el deseo de cambiar el rostro de una nación asediada por su peor crisis económica desde los años 30 y abandonar la ocupación sin sentido en Iraq y Afganistán, arrancó un dantesco bullicio clamando al nuevo presidente que con unas justas elecciones, a diferencia de la anterior a la que el candidato republicano había ganado en dudosas circunstancias, se ha convertido en la promesa.
Esperemos la promesa se convierta en realidad.
"¡Hola, Chicago!
Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.
Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.
Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.
Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.
Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.
Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.
Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.
El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.
Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.
Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.
Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.
Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca.
Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable.
A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.
A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino.
Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.
Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.
Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares.
Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.
Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.
Esta es vuestra victoria.
Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí.
Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.
Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.
Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.
Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.
El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.
Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.
Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.
Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.
Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal.
Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.
Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.
Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.
En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.
Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.
Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.
Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.
Y a aquellos estadounidense cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.
Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.
A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.
Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.
Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.
Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos. En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes. Sí podemos.
Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada. Sí podemos.
Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos". Sí podemos.
Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.
Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.
Sí podemos.
Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?.
Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento.
Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza. Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.
Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América."
Barack Omaba Presidente de los Estados Unidos de América Primer Discurso
Lucianita vuelve a presentarse frente a cámaras, después de supuestamente haber roto el corazón de millones de peruanos, entre apristas y normales, esta vez frente a la comisión presidida por el mano larga Abugattás, recordado por sus milagrosos moretones en la pierna, hoy, al parecer no tan terrible, que investiga el escándalo de PetroGate protagonizado por su papi, el travieso León. La parlamentaria indicó que a través de correos electrónicos, cuyas copias entregó a la comisión Abugattás, su padre, Rómulo León Alegría, el travieso!, le pide una serie de favores para favorecer a terceros.
"Básicamente, era atender a sus compañeros, orientarlos en una u otra dirección. Él me trasladaba muchos de estos requerimientos, estos pedidos sí eran algo incómodos (...) No soy la única que recibe correos, hay quienes creen que como uno es congresista puede poner empleos, seguridad, pero no tenemos esas gollerías; estas son acciones que se solicitaron, pero no se hicieron, y a uno no lo puede condenar un medio de comunicación: Tiene que demostrarse con pruebas",
Luciana, que en algún momento volvió a lucir sus dulces lágrimas con las que nos quiebra ya más de una vez, al recordar su último encuentro con papi, precisó haber autorizado al área de informática del Congreso para que haga un backup de todos los correos electrónicos recibidos a la cuenta asignada a su despacho; entre ellos, uno remitido el 2 de setiembre del presente año, en el que su padre le solicita obtenga el respaldo de los miembros de la Comisión de Energía y Minas del Parlamento para que se apruebe un proyecto de ley favoreciendo a la empresa Petro-Perú con una calificación especial, de tal manera que pudiera participar en el proceso productivo de hidrocarburos, a lo que ella, sostuvo, que nunca atendió el pedido de su padre pues le parecía que iba en contra de las normas vigentes, respondiéndole por teléfono y no vía mail como sostendrían algunos medios de comunicación, con el famoso, "papi, yo te apoyo!"